Opinión de nuestro experto sobre el Fiat Grande Panda eléctrico
El Fiat Grande Panda eléctrico me parece uno de esos coches que recuperan el espíritu práctico de los utilitarios de toda la vida, pero adaptándolo a las necesidades actuales. No intenta ser el eléctrico más potente ni el más sofisticado, sino un vehículo pensado para facilitar la movilidad diaria con un diseño simpático y mucha personalidad. Y precisamente ahí creo que reside gran parte de su atractivo.
Su estética recuerda inevitablemente al Panda original, aunque reinterpretada con un lenguaje mucho más moderno. Es un coche que resulta fácilmente reconocible y que consigue diferenciarse en un mercado donde muchos modelos eléctricos empiezan a parecerse demasiado entre sí. Además, sus dimensiones contenidas hacen que sea especialmente cómodo para moverse por ciudad, encontrar aparcamiento o circular por calles estrechas.
También me gusta que Fiat haya apostado por un interior sencillo, pero bien resuelto. No busca impresionar con pantallas gigantescas o soluciones excesivamente complejas, sino ofrecer un entorno agradable y funcional donde todo resulta relativamente intuitivo. El espacio disponible es correcto para un coche de este tamaño y el maletero cumple con lo que se espera de un utilitario destinado principalmente a un uso urbano.
En marcha destaca por la suavidad típica de cualquier coche eléctrico. La entrega inmediata de par hace que las incorporaciones y los semáforos resulten especialmente ágiles, mientras que la ausencia de vibraciones contribuye a generar una sensación de confort muy elevada. Evidentemente no es un coche pensado para recorrer cientos de kilómetros por autopista de manera habitual, pero sí para convertirse en un excelente compañero para el día a día, que al final es el uso que la mayoría de propietarios terminarán dándole.