La guerra se precios en el mundo del automóvil es frenética y gracias a ello la competitividad que reina en el sector ha conseguido que hablemos de precios cada vez más atractivos. Sin embargo es importante subrayar que el chollo irrepetible que tanto se vende muy rara vez es real. Por ello, vamos abordar de forma clara y concisa cómo y cuándo podemos beneficiarnos de verdaderas rebajas de precio cuando se trata de comprar un coche nuevo.

La verdad tras el chollo en el coche nuevo

Descuentos, promociones y ofertas hay muchas, aunque no siempre son verdaderamente interesantes ya que o bien se asocian a versiones o configuraciones de escasa relevancia comercial o bien esconden letra pequeña que implica financiación, condiciones especiales, etc. Así, los descuentos a la hora de comprar un coche nuevo son aplicados directamente por la marca y por sus puntos de venta, haciendo imposible que el comprador alcance un mejor precio de forma externa ya que supondría añadir un nuevo intermediario en la ecuación.

Esto nos lleva a cuestionar muy seriamente todas aquellas promociones inmejorables sobre vehículos nuevos que son ofertadas en diferentes plataformas o canales de venta que no sean los oficiales de un fabricante. Los márgenes de rebaja de precio con los que juegan fabricantes y concesionarios ya son bastante ajustados de por sí, por lo que las ofertas de derribo sobre coches nuevos rara vez se corresponden a coches, versiones y configuraciones realmente comprables. En este punto cobra mucha mayor importancia la calidad y la asistencia en la compra, o incluso los posibles servicios añadidos, que conseguir ese teórico precio inmejorable. Veamos entonces dónde sí que podemos encontrar una mejor y verdadera oferta.

Los otros coches "nuevos": el vehículo de stock

Si de verdad estamos buscando un mejor precio sobre un coche nuevo, la clave está en los coches de stock o kilómetro cero. Es en estos dos tipos de vehículos "nuevos" donde sí que podemos encontrar precios mejores a los de tarifa o las tan llamativas promociones. Las razones son sencillas y es que este tipo de vehículos ya están fabricados e incluso matriculados, por lo que ya cuentan con fecha de caducidad comercial y por ello son automóviles que tanto fabricantes como concesionarios venden con mejores condiciones. Si nos centramos en los coches en stock nos encontramos con vehículos nuevos que han sido fabricados conforme a un pedido realizado por un concesionario de cara a alcanzar sus objetivos de venta y ofrecer a sus clientes una entrega lo más inmediata posible. Hablamos de coches cuya personalización es mínima pues su configuración de color, equipamiento y motorización ya es invariable, ajustándose esa elección al criterio del concesionario. Por regla general los coches de stock son coches configurados para ser fácilmente vendibles, con un nivel de equipamiento, terminación y motor que responda al cliente medio. Esto supone que si estamos buscando un coche especial o una versión o configuración muy específica será muy difícil que encontremos nuestro coche entre el stock de un fabricante. Pero todo esto tiene una enorme ventaja, y es que al hablar de un coche ya fabricado, estamos tratando sobre un coche nuevo que el fabricante necesita vender en un periodo determinado de tiempo para que este no quede desfasado por renovación de gama, rediseño o actualización. Así es frecuente que estos modelos ofrezcan descuentos con respecto al coche nuevo pedido a fábrica, permitiendo además descuentos adicionales por parte de terceros de cara a dar una salida rápida al producto.

Muchos comparadores de precios ofrecen este tipo de vehículos, ya configurados, ya en stock y situados en un punto concreto de la geografía como la "mejor oferta" de coche nuevo para ese modelo. El truco está en que tendrás que quedarte con esa unidad exacta e irlo a buscar a la otra punta del país, con lo cual la oferta deja de tener sentido en la mayoría de las ocasiones.

Coches de kilómetro cero: la verdadera mejor oferta

Por último no podemos olvidarnos de los coches de kilómetro cero, coches similares a los coches de stock pero que sí han sido matriculados para hacer funciones de exposición, pruebas, exhiciones, etc. Estos coches cuentan con el hándicap de tener una matrícula en vigor, lo que supone otorgar una fecha de inicio que deprecia su valor final, tanto más cuanto más tiempo pase desde la fecha de primera matriculación. Gracias a esta situación el comprador puede ahorrarse los trámites de matriculación, además de beneficiarse de una mayor urgencia del punto de venta para liquidar este tipo de coches. Con respecto al automóvil en stock, la oferta de coches de kilómetro cero es menor y su oferta es también más escasa debido a que cuentan con un parque más reducido y un mayor interés por parte de los compradores debido al descuento que pueden llegar a ofrecer de forma directa o a través de intermediarios.