El Mazda CX-30 me parece uno de los SUV compactos más interesantes para quien valore la calidad y el placer de conducción por encima del espacio máximo. Su principal virtud es que se comporta más como un compacto tradicional que como un SUV: ofrece una dirección precisa, pocos balanceos y una puesta a punto muy cuidada.
Su interior está muy bien construido, con materiales y ajustes cercanos a modelos premium. Además, los 430 litros de maletero resultan suficientes para una familia, aunque no destacan dentro del segmento.
La gama de gasolina microhíbrida ofrece 140 y 186 CV, siempre con etiqueta ECO. El motor de 140 CV es refinado, homologa un consumo razonable de 6 l/100 km y mueve bien el conjunto, pero exige subirlo de vueltas para obtener sus mejores prestaciones. Es una opción recomendable y con una buena relación calidad-precio.
Diego Gutierrez
3,6
Diseño y calidad a precios razonables
Motores eficientes, tracción total disponible, equipo muy completo