La reina de las pick-up. La Toyota Hilux me parece una de las mejores opciones para quien necesite una herramienta de trabajo resistente y un todoterreno auténtico. Su principal virtud es la robustez: utiliza chasis de largueros, suspensión trasera de ballestas y puede equipar bloqueo del diferencial, una receta pensada para soportar cargas y circular por terrenos complicados.
El motor diésel 2.4 de 150 CV ofrece empuje y una fiabilidad contrastada. La versión 2.8D microhíbrida de 48 voltios, con 220 CV y etiqueta ECO, es la más recomendable para un particular porque mejora el agrado de conducción y las prestaciones sin alterar el resto de sus capacidades.
Su talón de Aquiles aparece en carretera: sin carga, el eje trasero tiende a rebotar y el confort está lejos del de un SUV. Y como cualquier pick-up, es grande y poco manejable en ciudad. La eléctrica resulta interesante para trabajos locales o para quienes no la saquen de la finca, pero sus 240 kilómetros de autonomía limitan mucho su polivalencia.
Diego Gutierrez
3,8
Es una de las pick-up más caras, pero es el precio de ser una de las mejores opciones
Es un Hilux, no se rompe
Comportamiento sensible a la carga, puede rozar en según qué zonas